Como experiencia no ha estado mal pero no voy a seguir con el blog porque creo que no aportan nada las cuatro cosas que puedo llegar a escribir aquí.
Si me pusiera a escribir lo que me apetece, dada mi natural facilidad para enrollarme y centrar más la atención en lo accesorio que en lo importante, sería realmente insufrible.
Muchas gracias a los que os habéis asomado por aquí alguna vez y, sobre todo, a los fieles que hasta os tomasteis la molestia de hacer algún comentario.
Ha sido un placer.
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lunes, 20 de noviembre de 2017
martes, 7 de marzo de 2017
Pepe
Estoy consternado.
Se nos ha ido una grandísima persona, todo bondad, amabilidad, educación y generosidad.
Reconozco ahora que le envidiaba. Tenía la vida que yo hubiera querido para mí. Desbordaba felicidad.
No sé qué más decir sin que suene vacuo y tampoco sé si es buena idea escribir algo con la emoción tan intensa que siento ahora, pero ni puedo ni lo quiero evitar.
Se agolpan los recuerdos y las sensaciones que tengo archivadas en la carpeta "amigos", como el día que nos conocimos gracias a Nacho Barlett, a quien agradezco muchísimo habérnoslo presentado.
Echaré mucho de menos esa presencia de "gentleman" sobre su Impala 2 carenada alimentada al 4% y desahogada a base de una "estripada" de vez en cuando, que conducía con la misma elegancia con que se producía, esas trazadas que a mí me producían cierto vértigo pero que parecían sencillas, esa generosidad que demostraba continuamente, cómo hablaba de sus nietos, una persona excelente que hacía la vida de los demás algo mejor, en fin, una buena persona que es la máxima categoría que conozco para definir a alguien.
Un abrazo y hasta la vista.
jueves, 24 de abril de 2014
No sé por qué escribo ésto
Mucho tiempo sin escribir nada, lo sé.
Lo cierto es que no he visto el momento en el que se dieran las tres condiciones que necesito para escribir algo: tener tiempo, algo que decir y, sobre todo, ganas.
De lo primero ha habido suficiente. De lo segundo, poco, pero siempre hay alguna cosa que me gustaría decir lo que pasa es que tiendo a pensar que no le interesará a nadie. El verdadero problema viene con las ganas.
¿Qué puede conducir a alguien a plasmar sus pensamientos en un blog?. ¿Narcisismo, "placer" o, simplemente, necesidad de comunicarse.
En mi caso creo que no se dan ninguna de las tres circunstancias pero lo cierto es que me ha apetecido hacer una reflexión.
En todo caso, sigo sin saber por qué escribo ésto.
La idea es volver a contar cosas porque, por alguna ignota razón, parece que vuelvo a tener ganas. Lo siento por quien pierda su tiempo leyéndolas.
Hasta pronto.
Lo cierto es que no he visto el momento en el que se dieran las tres condiciones que necesito para escribir algo: tener tiempo, algo que decir y, sobre todo, ganas.
De lo primero ha habido suficiente. De lo segundo, poco, pero siempre hay alguna cosa que me gustaría decir lo que pasa es que tiendo a pensar que no le interesará a nadie. El verdadero problema viene con las ganas.
¿Qué puede conducir a alguien a plasmar sus pensamientos en un blog?. ¿Narcisismo, "placer" o, simplemente, necesidad de comunicarse.
En mi caso creo que no se dan ninguna de las tres circunstancias pero lo cierto es que me ha apetecido hacer una reflexión.
En todo caso, sigo sin saber por qué escribo ésto.
La idea es volver a contar cosas porque, por alguna ignota razón, parece que vuelvo a tener ganas. Lo siento por quien pierda su tiempo leyéndolas.
Hasta pronto.
viernes, 4 de marzo de 2011
Una de "hética" (brick)
En el camino a La Mancha del pasado domingo para enfrentarnos al n-ésimo tour de force que tan amablemente nos brinda la Cojones Grandes, salió un tema que me recordó a las elucubraciones con que me atormentaba de joven sobre lo ético que era hacer según qué cosas y si ciertas decisiones han de tomarse en términos absolutos.
Desde pequeño quise ser militar lo que en sí mismo no era nada particular salvo por el hecho de que, al menos hasta donde yo sé, no tengo ningún ascendiente que haya tenido tales aspiraciones. Ya de mayor, allá por 1981, entré en la academia que preparaba a la gente de Madrid para las oposiciones en la Academia de Zaragoza (terrestre que era uno, ya que piloto no podía por un sentido cromático algo ácrata y en el mar me mareo con facilidad). El destino quiso que en febrero de ese año un Guardia Civil decidiera visitar el Congreso un día que no era de puertas abiertas y lo que ví en la academia me desincentivó tanto como para abandonar.
Esta aburrida introducción viene a cuento porque desde antes de esa época ya me pasaba eso de entrar en conflicto entre el ser y el deber ser, en este caso referente a acabar con la vida de otra persona en determinadas circunstancias. Claro está, un militar no deja de prepararse para ello. Muchas horas de onanismo mental después y hasta un ensayo que ya no conservo, añado que afortunadamente dada su calidad, llegué a la conclusión de que no hay nada que se deba tomar en términos absolutos, que las circunstancias implican escenarios distintos en los que los conceptos pueden llegar a mutar su significado ontológico.
Pero la conclusión fue cerrada en falso, no recuerdo si por pereza intelectual o por cruzarse alguna distracción en forma de moto o, menos probable, de chica.
Volviendo al primer párrafo, durante el viaje de ida volví a los bucles en los que entraba de joven, cuando, lamentando los desmanes de la banda que nos desgobierna, se planteó la falta de ética de un recambista que tenía a su hijo trabajando con él mientras cobraba el desempleo. Una de las posturas era de rechazo absoluto porque además de ser contrario a la ley, invalidaba al infractor como demandante de rectitud al Estado.
Mi postura no es esa exactamente. En principio, es evidente que saltarse la ley o cometer un fraude de la misma es intrínsecamente reprochable salvo, y aquí es donde entra mi discrepancia, esa ley no sea en sí misma moralmente válida o incurran determinadas circunstancias. Teniendo en cuenta la capacidad de los gestores públicos, al menos actualmente, para la administración de nuestro dinero y el derroche permanente del mismo cuando no directamente saqueo, he llegado a considerar un deber moral el intentar que llegue a sus manos la menor cantidad posible. No hago apología de la evasión fiscal, sólo de la obligación por parte del estado de una administración cuando menos transparente y con castigo ejemplar para los chorizos (por lo menos que se investiguen, que a veces ni eso). No hablo de casos concretos porque no es cosa de mentar a un partido u otro, es indiferente cuál.
Ante es panorama, ¿qué opciones quedan para defenderse del envilecimiento al que someten los políticas a la Sociedad?, ¿sólo se puede agachar la cabeza y aceptar las cosas como son mientras se lamenta uno de la "miserabilidad" del ser humano?
Pues no lo sé, pero lo que sí puedo afirmar es que yo no me habría tomado la cicuta si realmente me hubiera considerado inocente por mucha ley que me inculpara. Aunque también es cierto que estoy muy lejos de siquiera parecerme a Sócrates.
Volviendo al primer párrafo, durante el viaje de ida volví a los bucles en los que entraba de joven, cuando, lamentando los desmanes de la banda que nos desgobierna, se planteó la falta de ética de un recambista que tenía a su hijo trabajando con él mientras cobraba el desempleo. Una de las posturas era de rechazo absoluto porque además de ser contrario a la ley, invalidaba al infractor como demandante de rectitud al Estado.
Mi postura no es esa exactamente. En principio, es evidente que saltarse la ley o cometer un fraude de la misma es intrínsecamente reprochable salvo, y aquí es donde entra mi discrepancia, esa ley no sea en sí misma moralmente válida o incurran determinadas circunstancias. Teniendo en cuenta la capacidad de los gestores públicos, al menos actualmente, para la administración de nuestro dinero y el derroche permanente del mismo cuando no directamente saqueo, he llegado a considerar un deber moral el intentar que llegue a sus manos la menor cantidad posible. No hago apología de la evasión fiscal, sólo de la obligación por parte del estado de una administración cuando menos transparente y con castigo ejemplar para los chorizos (por lo menos que se investiguen, que a veces ni eso). No hablo de casos concretos porque no es cosa de mentar a un partido u otro, es indiferente cuál.
Ante es panorama, ¿qué opciones quedan para defenderse del envilecimiento al que someten los políticas a la Sociedad?, ¿sólo se puede agachar la cabeza y aceptar las cosas como son mientras se lamenta uno de la "miserabilidad" del ser humano?
Pues no lo sé, pero lo que sí puedo afirmar es que yo no me habría tomado la cicuta si realmente me hubiera considerado inocente por mucha ley que me inculpara. Aunque también es cierto que estoy muy lejos de siquiera parecerme a Sócrates.
lunes, 14 de febrero de 2011
Roma
Maravilloso viaje a una maravillosa ciudad
Nada más llegar (9:00), un capuccino en un chiringuito que tenía una mesa fuera (por aquéllo del fumeque). O eran muy detallistas, o tenemos cara de guiris o las dos cosas, porque lo sirvieron de esta guisa (mi coca cola light no era tan pintona)
Una moneda en la Fontana de Trevi. Pena de timing
Penne a la arrabiata. Por fin un plato que pica en condiciones
Justo antes de meter la mano en la Bocca della Veritá, se me ocurrió pensar que la Sherpa no es tan fea y me quedé como para escribir El Quijote
Tras comprender la pérdida de tiempo que hubiera sido intentar transmitir una infinidad de sensaciones sin contar con el talento necesario para ello, se me ha ocurrido comentar unas pocas fotos diferentes, eso sí, hechas con un teléfono, ya no creo que cambie a estas alturas. Lo mejor habría sido no hacer la entrada, lo sé, pero desde que tengo blog mi incontinencia verbal es preocupantte.
Disculpas.
miércoles, 6 de octubre de 2010
Malograr, fracasar, frustrar, desgraciar, interrumpir.
Todas esos verbos son sinónimos de abortar.
Hay días en que te levantas optimista y hoy no es uno de esos.
Si hay algo que no soporto es el relativismo, el retorcimiento de las palabras hasta vaciar los conceptos de contenido para que valgan para todo, es decir, “el todo vale”.
El aborto es un claro ejemplo de lo que digo.
Me he desayunado con la respuesta que la ministra dio ayer a la siguiente pregunta que UPN le hizo ¡hace cinco meses!:
«¿Considera o no la eliminación de la vida de un ser humano no nacido un acto de maltrato?» «Si la acción de abortar comporta la eliminación de una vida humana, única e irrepetible, ¿en qué ética se basa su argumentación para aceptar como un derecho de la mujer, el mayor maltrato que se pueda hacer a una vida humana como es su eliminación?»
Pues bien, tras cerca de 180 días de sesudos trabajos, imagino, la respuesta ha sido:
«El Gobierno no puede compartir la afirmación de que la interrupción del embarazo sea la eliminación de la vida de un ser humano»
Es desesperante tanto sectarismo malvado. Con tal de justificar unos "principios", se es capaz de cualquier cosa. Claro, que para eso está el sectarismo. Para ver la desvergüenza (no pueden ser tan idiotas), basta con leer el argumentarlo a esa respuesta, donde la segunda frase contradice a la primera:
«el Estado debe proteger la vida del no nacido y ello debe hacerse desde el inicio de la gestación y hasta el momento del nacimiento». Pero añade a continuación: «abortar no supone acabar con una vida humana porque sobre el concepto de ser humano no existe una opinión unánime, una evidencia científica, ya que por vida humana nos referimos a un concepto complejo basado en ideas o creencias filosóficas, morales, sociales y, en definitiva, sometida a opiniones o preferencias personales». ¿Es o no de psiquiatra?
Lo dicho, me desespera tanta idiocia y, sobre todo, tanta inmoralidad.
Y la falta de respeto de algun@s hacia ell@s mism@s (como le gusta escribir a la miembra de este nuestro gobierno, mal que nos pese a algunos).
lunes, 17 de mayo de 2010
El valor de una X
Para un romano, vale 10. Para un adolescente en celo, pues eso, un calentón. Para un bultaquista, el segundo nombre de D. Paco. Pero para una persona necesitada, puede significar infinitamente más.
Por eso y por otras razones, pondré una X en la casilla correspondiente a la Iglesia Católica en la declaración del IRPF.
Lo llevo haciendo desde siempre pero este año, debido a la situación por la que atravesamos, me he molestado en saber qué labor distinta de la meramente pastoral realiza la Iglesia en España.
Los datos más recientes que he encontrado corresponden a 2005, por lo que las cifras serán ahora mucho mayores, especialmente en lo relativo a centros de caridad, dada la que está cayendo.
La Iglesia católica dirige en España 4.492 centros sociales y de caridad, entre los que se encuentran casas para enfermos crónicos, asilos para ancianos, hospicios y clínicas. En ellos se atiende a casi 1.900.000 personas al año. Cuenta además con 84 hospitales; 69 ambulatorios y dispensarios; casi 900 hogares para ancianos, enfermos crónicos y discapacitados; 259 orfanatos de los que se benefician más de 26.000 niños y 151 consultorios familiares. Se trata de una gigantesca obra en la que están involucrados miles de sacerdotes, religiosas y laicos voluntarios".
Es decir, cerca de 1,9 millones de personas, lo que significa que hoy estamos muy por encima de dos millones los que reciben asistencia por parte de la Iglesia. Además, tienen una labor relevante en lo que a empleo se refiere (artículo de La Razón). Ya quisiera el INEM acercarse sólo un poco a sus resultados.
La alternativa a poner la X en la casilla de la Iglesia es no ponerla o hacerlo en la de las ONG's, también llamada "Otros fines de interés social".
¿Por qué me siento obligado moralmente a poner la X en la primera casilla?. Por dos razones principalmente, aunque haya más:
-¿Otros fines de interés Social?. Seguro que los hay, pero no de MÁS interés.
-No sé de ninguna ONG que dé de comer y atienda de forma regular y digna a tanta gente y, además, sin fugas de dinero por razones de índole administrativa, salarios y demás gastos estructurales.
Si bien la institución tiene imperfecciones, como toda actividad humana, no es menos cierto que la labor es, además de absolutamente encomiable, muy eficiente. Como nadie se libra de las miserias humanas, ésto no debería ser un hecho diferencial negativo respecto a otras organizaciones.
Y todo eso con el simple gesto de hacer una cruz (y nunca mejor dicho) en el sitio indicado. No soy capaz de no hacerlo (perdón por la sintaxis).
Por supuesto, hablo de mí. Lo que los demás hagan, bien hecho está.
No está muy de moda ser creyente o, al menos, decirlo, pero en este caso no va por ahí esta entrada. Sólo es una reflexión escrita según surgía. No sé qué me ha impulsado a escribirla pero me apetecía. Si se consigue una X más, eso que se lleva alguien.
sábado, 28 de marzo de 2009
Heráclito
Este griego insigne es uno de mis filósofos favoritos. Con una simpleza genial, resumió el saber en la frase, no sé si literal (no estaba con él cuando la dijo), "todo fluye y nada permanece" y que explicó para los torpes con el símil "nunca entrarás dos veces en el mismo río".
La sensación que tengo desde hace unos meses es cada vez más parecida al núcleo del pensamiento del de Éfeso. En casi todo.
En el trabajo, parece inminente un cambio. El peligro es que ahora cualquier cosa distinta a lo que hay me parece mejor con lo que la decisión no va a ser correctamente meditada. Cuando, después de unos cuantos años haciendo y deshaciendo y con resultados muy dignos, el trabajo se reduce a ser un mero ejecutor de las decisiones que otros han tomado (independientemente de que a uno le parezcan equivocadas) y ves que, precisamente cuando más sabes y más experiencia tienes, alguien decide empaquetar eso y tirarlo a la basura por una decisión administrativa tomada en una central por gente que ni te conoce, además te toca como "jefe" (entrecomillo porque mi concepto de jefe es otro) a alguien sin experiencia en dirigir y con conocimientos manifiestamente mejorables, entras en una fase que no sé calificar pero que te quita el interés por casi todo. En todo caso, la culpa finalmente no deja de ser mía porque como siempre he pensado, "si no te gusta el sitio en el que estás, vete...y si no puedes irte, te aguantas, pero no te quejes".
En el apartado "ocio", que se centra y prácticamente se reduce a las motos, las cosas tampoco están en su mejor momento debido a dos factores. Lo ya dicho en el párrafo anterior (perdón por el lamentable atentado literario al escribir la parrafada larga y sin puntos pero ha sido un desahogo) que se resume en que "no me compliques que paso". Y en eso estamos, que si me ponen pegas pienso aquéllo de "tú mismo, yo paso". Curiosamente, eso mismo creo que le pasa a uno que conozco aunque la razón de su desazón (rima no buscada) sea otra y mucho más justificada. Confío en que pronto salga el sol. Hablaba, claro está, del hobby permanentemente presente en este blog y que se llama trial clásico. Ahora estamos con que si el nivel es adecuado o no. Mientras haya algunos que quieran creerse que compiten y que un trofeo vale la pena en sí mismo, estaremos como ahora. En fin, como el del chiste, "pues no será por eso". Añadamos que la otra faceta motera, el asfalto, se me ha acabado por una estúpida caída hace unos meses ya y que lesiones aparte ha conseguido que me prohiban volver a montar. La Bonnie está esperando que la saquen a pasear y se está pudriendo en el garaje y eso que ahora podría compartir un domingo de primavera con una prima suya, una Commando y podrían hablar de sus cosas.
Para terminar y como corolario, la sensación de estar en pleno proceso de cambio a nivel global es cada vez más intensa.
Lo bueno es que, como decía mi admirado filósofo, la vida es cambio y por ello concluyo que estoy vivo.
Lo malo es que tengo la sensación de que no controlo nada de lo que está pasando a mi alrededor y por ello el complejo de pelele va en aumento.
Una foto de la pobre Bonnie:

Quizá sea más conocida en esta versión. Mismo modelo de moto, distinto piloto:

La sensación que tengo desde hace unos meses es cada vez más parecida al núcleo del pensamiento del de Éfeso. En casi todo.
En el trabajo, parece inminente un cambio. El peligro es que ahora cualquier cosa distinta a lo que hay me parece mejor con lo que la decisión no va a ser correctamente meditada. Cuando, después de unos cuantos años haciendo y deshaciendo y con resultados muy dignos, el trabajo se reduce a ser un mero ejecutor de las decisiones que otros han tomado (independientemente de que a uno le parezcan equivocadas) y ves que, precisamente cuando más sabes y más experiencia tienes, alguien decide empaquetar eso y tirarlo a la basura por una decisión administrativa tomada en una central por gente que ni te conoce, además te toca como "jefe" (entrecomillo porque mi concepto de jefe es otro) a alguien sin experiencia en dirigir y con conocimientos manifiestamente mejorables, entras en una fase que no sé calificar pero que te quita el interés por casi todo. En todo caso, la culpa finalmente no deja de ser mía porque como siempre he pensado, "si no te gusta el sitio en el que estás, vete...y si no puedes irte, te aguantas, pero no te quejes".
En el apartado "ocio", que se centra y prácticamente se reduce a las motos, las cosas tampoco están en su mejor momento debido a dos factores. Lo ya dicho en el párrafo anterior (perdón por el lamentable atentado literario al escribir la parrafada larga y sin puntos pero ha sido un desahogo) que se resume en que "no me compliques que paso". Y en eso estamos, que si me ponen pegas pienso aquéllo de "tú mismo, yo paso". Curiosamente, eso mismo creo que le pasa a uno que conozco aunque la razón de su desazón (rima no buscada) sea otra y mucho más justificada. Confío en que pronto salga el sol. Hablaba, claro está, del hobby permanentemente presente en este blog y que se llama trial clásico. Ahora estamos con que si el nivel es adecuado o no. Mientras haya algunos que quieran creerse que compiten y que un trofeo vale la pena en sí mismo, estaremos como ahora. En fin, como el del chiste, "pues no será por eso". Añadamos que la otra faceta motera, el asfalto, se me ha acabado por una estúpida caída hace unos meses ya y que lesiones aparte ha conseguido que me prohiban volver a montar. La Bonnie está esperando que la saquen a pasear y se está pudriendo en el garaje y eso que ahora podría compartir un domingo de primavera con una prima suya, una Commando y podrían hablar de sus cosas.
Para terminar y como corolario, la sensación de estar en pleno proceso de cambio a nivel global es cada vez más intensa.
Lo bueno es que, como decía mi admirado filósofo, la vida es cambio y por ello concluyo que estoy vivo.
Lo malo es que tengo la sensación de que no controlo nada de lo que está pasando a mi alrededor y por ello el complejo de pelele va en aumento.
Una foto de la pobre Bonnie:

Quizá sea más conocida en esta versión. Mismo modelo de moto, distinto piloto:

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