domingo, 11 de mayo de 2014

No aprendemos. Seguimos tropezando.

Esta entrada acabará siendo, si nadie lo remedia, el prólogo de una nueva en la serie "Burbujas" de este blog. De hecho, debo una por la burbuja de hiperinflación de activos que hemos vivido recientemente y seguiremos sufriendo durante una temporada, me temo que larga, porque sospecho que se va a reeditar por lo que escribo a continuación.

En numerosas entradas anteriores, comentaba que mantener los tipos de interés artificialmente bajos no es una buena idea, es más, es una pésima idea.

Yo creía, ingenuo que es uno, que la actual crisis iba a servir de catarsis y que, incluso, podría  ser una excusa perfecta para plantear seriamente volver al patrón oro.

Los bancos centrales se han convertido en el cáncer de la economía mundial. La FED y el BCE no hacen sino repetir los errores. En realidad no es que los repitan, simplemente se mantienen "herrados". La hache viene a cuento porque actúan como burros.

Quizá no sean exactamente una panda de jumentos, como desearía que fueran porque en ese caso bastaría con cambiar a los pollinos, sino que se han convertido en una herramienta excelente para tener el poder por parte de la casta política.

En un principio y como mal menor, un tonto bienintencionado puede pensar que sirvió para superar la burbuja de las punto.com y, posteriormente, para salvar al sistema financiero internacional pero la realidad es que se ha enquistado.

La huída hacia adelante que siguen manteniendo los bancos centrales no va a conseguir otra cosa que hiperinflación porque el dinero vale mucho menos que su facial.

El rescate de según qué bancos (en función de su tamaño y grado de "pringue") puede verse como inevitable además de imprescindible, pero lo que se ha conseguido al meter en los balances de los menos enfermos los de los deshauciados ha sido empeorar la situación. Muchas Cajas en estado terminal (sí, las dirigidas por políticos y sindicalistas, para que luego hablen de neoliberalismo y capitalismo salvaje) han sido metidas por la fuerza en los libros de los bancos más ortodoxos (que aunque tampoco han hecho las cosas bien, no tiene punto de comparación). Es como si para curarnos de una anemia nos transfunden sangre de un enfermo de sida. Por si fuera poco, se crea un "banco malo" (SAREB) para que agrupe los activos más tóxicos y así hacernos trampas en el solitario uy que de paso nos comamos todos el marrón en lugar de los accionistas.

La medidas que, en mi opinión, deberían haberse tomado tienen que ver con sanear los profundos desequilibrios existentes, principalmente el de la deuda elefantiásica que sufrimos y que enlaza con lo que comentaba de la excelente herramienta para los políticos y su statu quo.

Reducir deuda radicalmente, volver al patrón oro y dejar que la liquidez fluya de forma natural, sin intervenciones. Por supuesto, una bajada severa de los impuestos, esas pesadas bolas de plomo que nos han atado a los pies y que nos impiden crecer, como presos que somos.

Pero los dirigentes, cual orquesta del Titanic, siguen a su bola mientras nos hundimos. Por eso pongo este vídeo que se llama "tropezando" y al mismo tiempo la música es despreocupada.

Entradas relacionadas con ésta:

Hiperinflación y Valor del Dinero

Keyness

Patrón Oro

Que dios nos pille confesados.

En fin, hasta pronto, espero.


viernes, 25 de abril de 2014

Cabrianes 2014 - Homenaje a Mick Andrews - (Crónica de una leche anunciada)






Prólogo: Cabrianes, pueblo de la provincia de Barcelona que para mí significa varias cosas: amics y trial aunque también cansancio y cierto sufrimiento pero, como dicen, sarna con gusto no pica.


Esta edición, la decimoctava, se ha dedicado a celebrar el 70 cumpleaños del piloto más auténtico y que más ha representado lo que es el trial que he conocido: Mick Andrews.


Capítulo uno y único:

Después de más de dos años sin hacer trial o algo que se le pareciera, el fin de semana del 5 y 6 de abril volví a ponerme las botas (literalmente) y me subí a una 330 (para variar) en el mejor trial que conozco.

No tenía pensado ir porque tengo la cabeza en otras cosas y no me apetecía demasiado, a pesar de que me gusta mucho, meterme entre cintas por el campo.

Un amigo me llamó un par de fines de semana antes para proponerme ir y, como arte de magia, me despertó el gusanillo de nuevo pero sabía que lo tenía difícil. Llamé a Julián y me dijo que no iba. Es más sensato que yo, está claro. Por cierto, el amigo se rajó en el último momento.

Tenían que alinearse algunos planetas para que fuera y, claro, se alinearon.

Como decía, todo estaba en contra: forma física más que pobre para enfrentarme a un trial de dos días, poco tiempo libre como para dedicar todo un fin se semana a una actividad lúdica y, para colmo de males, sin medios para llevar la moto hasta Cabrianes porque el coche con bola que tenía, me dejó; como tantas cosas últimamente.

Sobre la forma física, poco se podía hacer en una semana pero, en un alarde de "wishful thinking", me dije que no estaba tan mal.

Del poco tiempo libre se encargó alguien que representa perfectamente el dicho de que cuando una puerta se cierra, otra se abre y me sometió a un tratamiento de concienciación de que no todo iba a ser trabajar.

El problema del coche apto para llevar remolque lo solucionó una persona que, sin tener con él un trato más allá de siete ratos (literal) a lo largo de más de diez años, me cae especialmente bien por la razón que sea.

Esa persona resulta ser Jaume Casadesús, creador y alma mater del mejor trial que conozco (no sé si ya lo he dicho antes). Me manda un privado y me pregunta si este año tampoco voy a ir, o qué. Cuando le digo que no puedo, entre otras cosas, por el coche, me dice que tiene una Cota 330 preparada para mí. Precisamente una 330.

Imposible negarse ante una demostración de amistad como esa y acepto.

Así que nos subimos al coche Emma (la de la puerta que se abre) y yo el viernes a mediodía y rumbo a Cabrianes. Son sólo 608 km.

Al llegar, allí estaba Jaume que nos recibió con el cariño habitual en él y me presentó a la 330 que iba a sufrir mis desatinos sobre ella. Francamente, la moto está magnífica, de serie, sólo con las estriberas retrasadas, manillar Renthal y amortiguadores Magicals.



                                                         Mucho mejor que la mía


También nos encontramos con Mick y Jill que se alegraron, seguro que no tanto como yo, de volver a vernos después de unos pocos años. Les dí el regalo habitual que, por otra parte, dió origen al nombre del blog y que consistía en unas botellas de Rioja y se alegraron más aún que antes.

El sábado amaneció espléndido, reduciendo las excusas que ya tenía pensadas para justificar lo mal que iba a quedar. Tras la butifarra, arranco la moto y, como esperaba, iba de cine. Bien, menos excusas aún. Voy a ver la hora de salida y, por el camino, veo la rampa por la que hay que subir para dar la salida. Esa rampa tiene su historia. Siempre me ha puesto nervioso, creo que me voy a caer delante de todos y me altera; aún recuerdo mi primera rampa, precisamente en Cabrianes 2003 y lo mal que lo pasé. De psicólogo, ya lo sé.

Vaya por Dios, me veo el primero, ¡el número uno!. Se me viene a la cabeza la maldita rampa, tengo que ser el primero en cruzarla. Además, la vergüenza de hacer un fiasco tras otro con ese dorsal... Al menos el número tres se lo habían dado a Víctor Martín "Bonaigua" y me alegré porque durante un par de zonas estaría acompañado. Un par de zonas sólo porque sabía que luego desaparecería ya que yo iba a ir mucho más lento que él.

       La cara de idiota no es por tener el número uno, venía así de serie.

Pues nada, a apechugar con lo que venga, "haber elegido muerte", me digo.


                           La calidad de la imagen es obra de Emma Spielberg

No me caí, lo siento por vosotros. Mientras subía la rampa me dí cuenta de que no estaba Pinet para darme la salida y sentí pena y nostalgia. Le mandé un saludo. Qué personaje el bueno de Ricard. Su sustituto, un tipo muy simpático con el que cenamos luego, me soltó una parrafada en catalán que, debido a que aún no tengo sacado el nivel C, me tuvo que repetir.  Y yo que creía que lo entendía bastante bien...

El recorrido hasta la zona uno fue una mezcla de disfrute y nervios, ese camino me trae muchos recuerdos y al mismo tiempo sabía perfectamente lo que me esperaba.

Llego a la uno y me encuentro con una zona típica de Cabrianes, entrada en subida, giros posibles para no expertos (no como en otros triales) y subida de las de retorcer el acelerador con giro en la cima para acabar bajando entre piedras. ¡Cero!. No me lo podía creer, primera zona en dos años, no especialmente fácil y me la zampo sin problemas. Bueno, alguno sí, pero a cero.

Para no creerme nada, voy a la siguiente sin pensar y me encuentro con algo relativamente fácil que saldo con un tres producto de mis preventivos pies.

La tercera era como la primera pero la subida para salir de ella era larga y empinada (je) y me marco otro cero. Mi estupidez habitual hace que me crea el rey del mambo y claro, la realidad es como es, no como uno quiere que sea y empieza un largo y tortuoso camino lleno de fiascos tontos o no tanto que ni McCartney hubiera musicado mejor. En ese momento, decido que lo mejor es disfrutar, picar cincos si no me gustaba lo que veía y, por seguir con Paul, let it be.

Comentaba antes que me convencí a mí mismo de que no estaba muy mal físicamente y me dí cuenta de que realmente no me convencí sino que me engañé. Aunque corras con cierta frecuencia y hagas algo de pesas, si no montas en moto no ejercitas los músculos adecuados y éstos te pasan factura más pronto que tarde. Empecé a sentir problemas en los antebrazos en la zona diez y al llegar a la once, me encuentro con una entrada que era un escalón que desafiaba a los pardillos como yo.

Precisamente al llegar a esa zona me encuentro con ésto:


A pesar del cansancio me sale una sonrisa y recuerdo lo estupendo que es correr un trial en Cabrianes porque no sólo es hacer zonas.

Veo el escalón de entrada y el giro que hay que hacer nada más llegar arriba y pienso que lo mejor es picar un cinco, no sea que me coma una oveja (o ella a mí), pero descubro entre el rebaño a Emma que había llegado allí sepa Dios cómo. La sonrisa se va por donde vino y me empiezo a estresar. ¿Cómo me voy a picar un cinco estando ella ahí?.

Así que nada, subo el escalón a pie para ver dónde me iba a escoñar

            Se observa el escalón de marras viendo al piloto preparado para entrar en zona

Llego hasta donde estaba la chica de ayer y le digo:

Lamentable el estado en que llegaba y aún me quedaban diez zonas más y cerca de 15 kilómetros de ínterzona

La saco con un tres más que digno dado el resultado previsto, que no era sino un cinco con daños colaterales.

La zona doce estaba a cinco metros de la salida de la anterior y, esta vez sí, me graban .

Iba muy bien, a cero, pero los antebrazos decidieron hacer una huelga salvaje y cuando estaba a escasos diez metros del final, se me va el manillar y se me cala. Se escucha un ligero exabrupto producto del cansancio y del cabreo. En el video, al final, sale Jaume hablando con el juez de zona de la entrada (suele haber dos porque se marcan muy largas, como debe ser). Jaume se pasa el trial recorriendo la interzona verificando que todo va bien. Yo creo que iba a comprobar que la moto y yo seguíamos en este mundo :-).


A partir de ahí, tras descansar en la zona del vino y tomar la preceptiva fruta (por cierto, la piña espectacular) sigo camino para terminar porque calculaba que me quedaban fuerzas para llegar y poco más.

Por el camino, me pegué un tortazo, el anunciado en el título y, cómo no, me dí en mi rodilla favorita, la que se lleva todos los golpes con el añadido de que el pantalón se rasgó dejándola al aire. Fue en la zona veinte, la última, que decidí hacerla entre otras cosas porque era paso obligado para poder seguir y, claro, ya no quedaban fuerzas ni brazos.

La verdad es que duele. Empecé a pensar que no podría salir al día siguiente. Bueno, al menos podía andar.

Al llegar me encontraba tal que así:


La sudadera (y nunca mejor dicho) es una edición especial del Vino Tinto Team como se ve en el bordado

Allí estaban Mick y Jill, el primero fresco como una rosa lo que me hundió aún más porque, ¡tiene setenta años!. Bromeamos un poco y nos hicimos una foto. Le volví a prometer a Mick que no le diría a nadie que había sido mi maestro en varios cursos.


Después de comer los tradicionales macarrones y pollo asado, deliciosos como siempre, fuimos a Carrefour a por un pantalón, agua oxigenada y tiritas para limpiar y cerrar el corte de la rodilla.

Después de descansar, a la cena homenaje y la verdad es que Jaume y cía. hacen las cosas realmente bien. con animador incluído. Siento no tener fotos ni vídeos porque no tenía fuerzas para grabar nada. Su entrada fue espectacular. Se supone que no sabía nada y ya nos habían avisado que cuando entrara le diéramos un fuerte aplauso y así fue. Se sorprendió y cuando vió a todos (cerca de cincuenta personas) puestos en pie brindándole un aplauso largo y, sobre todo, sincero, se emocionó.

El animador le llevó por todas las mesas mientras cantaba un My Way bastante decente.

La cena, muy buena, por cierto. Al acabar empezó la fiesta y era un espectáculo ver a Mick bailando y ya pasadas las 2:00 a.m., brindó un calvo (literal) imagino que a los que creen que la vida se acaba a los 65.

Al día siguiente, decidí salir a pesar de las molestias porque como Custer, mejor morir con las botas puestas. Pero la voluntad puede que mueva montañas pero no permite acabar un trial con la rodilla hinchada y dolorida. Al terminar la zona cinco me volví a corrales con la satisfacción de haberlo intentado y la decepción de no haber terminado.

El polideportivo presentaba este aspecto:


En primera fila la Ossa MAR primera serie, como no podía ser menos


Comimos la paella y las chuletas de rigor y, tras la entrega de trofeos, rumbo a Madrid.

En fin, un fin de semana espléndido, lleno de trial, sensaciones, amics tan amables, cariñosos y generosos como deberíamos saber aquí que son y una compañía impagable. Gracias, Emma.

Agradecimientos:

Primero a Jaume Casadesús, por ser tan buen tío y saber tanto de trial, regalándonos un trial espectacular y marcado espectacularmente bien, el mejor que conozco (queda claro ¿no?). Ah, y por dejarme la moto ;-)

A Emma (otra vez) por convencerme y soportar el tostón que debe ser para alguien ajeno a este mundo lleno de brutos (nobles, eso sí) con botas, casco y motos "viejas" como supongo que las debe ver ella.

A Xisco y Pepe, dos ibicencos con los que compartí gran parte del recorrido y con quienes cenamos el sábado. Simpáticos como pocos. Para Pepe era su primer trial clásico y lo terminó aunque como contaba, sufriendo como en su vida, lo que da más placer aún. Masoquismo isleño, supongo.

A Mick. Por ser como es. Sigo alucinando por cómo se hizo un cero en la zona de la mina, un subida larga y complicada, llena piedras traídoras al más puro estilo escocés y con 70 años. Es un extraterrestre. Lo facilidad con que hace todo llega a ser desesperante y todo un espectáculo a la vez. Aquí se le ve, en una foto cortesía de la organización, partido de risa al verme con el número uno, dorsal que debería estar reservado para él.



Epílogo: Sirva el título de la entrada como homenaje a Gabriel García Márquez que, aunque no me caía bien, era un excelente escritor.  Gracias a él. por ejemplo, "el dictador sí tiene quien le escriba". El juego de palabras no es mío, corresponde a Santiago Navajas y su magnífico artículo.

jueves, 24 de abril de 2014

No sé por qué escribo ésto

Mucho tiempo sin escribir nada, lo sé.

Lo cierto es que no he visto el momento en el que se dieran las tres condiciones que necesito para escribir algo: tener tiempo, algo que decir y, sobre todo, ganas.

De lo primero ha habido suficiente. De lo segundo,  poco, pero siempre hay alguna cosa que me gustaría decir lo que pasa es que tiendo a pensar que no le interesará a nadie. El verdadero problema viene con las ganas.

¿Qué puede conducir a alguien a plasmar sus pensamientos en un blog?. ¿Narcisismo, "placer" o, simplemente, necesidad de comunicarse.

En mi caso creo que no se dan ninguna de las tres circunstancias pero lo cierto es que me ha apetecido hacer una reflexión.

En todo caso, sigo sin saber por qué escribo ésto.

La idea es volver a contar cosas porque, por alguna ignota razón, parece que vuelvo a tener ganas. Lo siento por quien pierda su tiempo leyéndolas.

Hasta pronto.

viernes, 16 de marzo de 2012

Avanzando con la 125 L

Con la idea de llegar a abril para cumplir el objetivo marcado junto a una Alpina 250 (sí, ya lo sé, pero no todos mis amigos tienen buen gusto) y en vista del fiasco con el mecánico que la ha tenido varios meses sin hacerle nada más que las ruedas, me decidí a tirarme al monte y meterle mano sin el paraguas protector de Julián. Todo un reto.

Con la ayuda de Eduardo, de momento hemos conseguido destriparla, limpiarla y luego arrancarla, lo que no es poco.

Desmontaje:







La prueba del delito:




A ver si le puedo poner pronto un encendido Ramontesa.

martes, 28 de febrero de 2012

ClassicAuto 2012

Nueva edición del antiguo Retromóvil, ahora llamado ClassicAuto.

Mucha gente aunque poco movimiento de dinero, según comentaban los feriantes. También es cierto que para una mayoría de expositores el objetivo no es tanto vender in situ sino hacer contactos y ser visibles.

Entre los conocidos, de nuevo los stands siameses de ARS y HFS. Los más acogedores, sin duda. Agradable sobremesa con José Franqueira, Celia, Eduardo y Lorenzo, alma mater de HFS. De éste último partió la propuesta de montar uno de sus efectivos sistemas de suspensión en una moto con la que tenemos previsto realizar un proyecto Ángel de Areba y servidor y quién sabe si alguien más y del que hablaré próximamente.

Este año era especial por dos razones: la primera y principal es que el Moto Club Impala venía para, además de honrar al salón con su presencia, hacernos disfrutar como enanos con sus "incunables". La segunda, que sólo afecta a mi ego, es que me pidieron la Impala 2 porque les faltaba para cerrar el círculo impalero en la exposición que consistió en la madre de todas ellas, una de las de la Operación Impala, una primera serie, una Kenya, una Texas, una Sport USA 250, una Sport Rally, una Sport 250, una Impala 2 125, una Impala 2 175 :-))))), una Impala 2 prototipo que no llegó a las tiendas, una 24 Horas y no sé si me dejo alguna en el tintero.

He de ensalzar irremediablemente a los tres impaleros pata negra que se dieron el paseo desde Barcelona, Xavi, Pep y Carles y que montaron un stand de cartón espectacular. La gente admiraba las motos para, después, darse cuenta de que todo el mobiliario era de cartón y no dejaban de alucinar.

Yo fui el jueves por la tarde para dejar la burra y me encontré con este panorama:


Poco después apareció la "pequeña" furgoneta con tres motos y el mobiliario completo. Una serie de fotos con el proceso:

Pep desembalando, perdón, sacando el mobiliario

Xavi y Pep


Panel delantero con fotografía de la Operación Impala
Panel lateral con imagen de la factoría de Esplugas con Carles
Lo más cachondo es que el stand escondía a la furgoneta


Joyas que merecen mención aparte:

LUCHARNIEGA

La tercera de las tres Impalas participantes en la Operación Impala de 1962, junto con la Baobab y la Perla, que se zampó 20.000 km. Tiene depósito y numeración de Brio porque aún no había nacido oficialmente la Impala, que tomó su nombre precisamente de esa increíble aventura.


La Lucharniega
El típico friki pesado 
Comentaban la anécdota de que tuvieron que cambiar unos aros bajo una lona en plena tormenta de arena.


LA ÚLTIMA IMPALA

En 1986 se tenía preparada una Impala 2 con disco trasero, doble disco delantero y carenado Puig, pero la llegada de Honda impidió su salida al mercado.

La última de la saga

MOTOR "NAKED"

Pero en sentido literal. Ver las entrañas de ese mítico motor en directo en mucho mejor pero algo es algo



Estaba gripado y, tras sesudas opiniones sobre lo que le podía pasar, incluyendo a Julián dispuesto a llevárselo para repararlo, salió Pep con un: "dos chorros de 3en1 y arreglado. Fue con Wad-4 comprado en la misma feria pero funcionó. Dedicado a King Scorpion:



RÉPLICA IMPALA 24 HORAS

No sé cómo pudo pasar, pero no tengo fotos de esa preciosidad. Al menos tengo la que le hice en la Montesada 2011:



LA MÍA

Sin duda alguna, la Impala 2 con matrícula de Santander más bonita de toda la feria. Aquí se la ve haciendo de córner:

Junto a la Sport USA de Óscar con su personal color

Llegada la hora de cerrar, en poco más de una hora, todo recogido. Se dejó la mesa, dos sillones y una lámpara para la Impalada del 19 de mayo que se celebrará en Colmenarejo. Por cierto, manda webs que lo tengan que hacer coincidir con Robregordo.



Un listo que se quería llevar el chiringuito

En fin, una delicia de feria. En cuanto a las compras, un puño de gas Amal con su guardapolvo para la 348, una funda de asiento para la misma, un sky para la Enduro 75L y poco más. Eso sí, precios de crisis no eran. El low cost no ha llegado a las clásicas.

Después de este chute montesista-impalero, sólo se puede decir:


PS.: Se echó de menos a Jaume Domínguez. A ver si tenemos la suerte de contar con él en mayo, ya sabes, Impalada madrileña, Robregordo, ...

domingo, 11 de diciembre de 2011

Reestreno de la Impala

Cuando fui a por la Impala a Barcelona, en julio, me encontré con que el depósito estaba muy feo. Pedía pintura a gritos, cual madridista un equipo capaz de aguantarle al Barça más de veinte minutos. Jaume me dijo entonces que conocía un sitio allí que lo hacían muy bien.

Aprovechando que la Impala volvió a su tierra de origen en octubre para la Montesada y abusando de la amabilidad de Pep, tanto que sé que por si por él fuera, sólo nos habrían ganado por 0-1, le dejé el susodicho depósito para proceder a su operación de estética.

Ya ha llegado. Espectacular. Si Messi fuera pintor, no lo habría hecho mejor. Además de bien pintado, ha venido con todos sus adhesivos, incluso los que no tenía cuando la compré y un grifo nuevo "a más a más".

Me comentó Pep que podía pintar de negro la parte de abajo, la que va sobre el chasis pero después de pensarlo me ha pasado lo de siempre. Sin sitio para poder pintar con calma y con vecinos deseando denunciar al que pase por allí, decidí dejarlo para mejor ocasión. Puede que en un plazo no muy largo ponga solución a esa carencia.

Muchas gracias a los culpables. Que pongan a enfriar un montón de Moritz porque van a hacer falta.

Así llegó, con su etiqueta de recambio original y todo:






Como el frío es bueno para las zonas doloridas, he aprovechado que la temperatura era la que era para aplicar hielo allí donde se precisaba:


Para terminar, una cita de Pérez Galdós: "pero entre los escombros y entre los muertos habrá siempre una lengua viva para decir que el Madrid no se rinde". Creo que era así o parecida.

Gracias y enhorabuenas a partes iguales. La moto ha quedado preciosa, en los semáforos es el centro de todas las miradas y en el campo... para qué hablar. Mis respetos.

Por cierto, ¿no venderéis a Messi, verdad? :-)

viernes, 9 de diciembre de 2011

Mañana de la Inmaculada en moto de trial

Pues sí, una mañana divertida en la sierra madrileña con Ángel de Areba, que me llamó para ver si podía salir un rato a desentumecer articulaciones trialeras y, de paso, probar la SWM que le acababa de hacer Juanjo Blanco. 

El día amaneció perfecto para montar por el campo: sol y frío. Nada mejor para una moto refrigerada por aire.

La SWM de Ángel no es la Jumbo amarilla que todos conocemos y de la que se ven algunas unidades por los triales. Ésta es una TL 320, la moto campeona del mundo en 1982 con Giles Burgat a su lomo. Curiosa, difícil de ver hasta que te acostumbras a ella, con un sonido molesto por sus numerosos decibelios pero que va realmente bien.
Difícil competir en belleza con una Cota

Una muestra del sonido. Metálico, agudo y algo molesto. Supongo que se acostumbra uno en poco tiempo:


Con esta moto me ha pasado como con la Fantic 240. A pesar de ser dos y tres años mayores a la 330, por ejemplo, tienen detalles de acabado que le dan varias vueltas a la Montesa. Las guías para que los cables no se enganchen, el tornillo de ajuste de altura para la palanca del freno trasero, el alojamiento de la palanca de arranque y un montón más que este gualtrapa no es capaz de ver, le abren los ojos a uno para darse cuenta de porqué nuestra industria se fue al garete. El proteccionismo es algo intrínsecamente malo y si le sumamos unos sindicatos caracterizados por no ver más allá de su sectarismo y sus prejuicios, tenemos que algo muy grande desapareció en cuatro días. Es cierto que SWM dejó de fumar también pero nuestras fábricas tenían una ventaja que les debería haber permitido sobrevivir si hubieran investigado y competido de verdad y no limitarse a la pelea de tuertos que se produjo de puertas para dentro. Fantic sigue funcionando.

Esta moto además tiene como curiosidad que tiene motor Rotax. El carburador no va directamente al cilindro y se mete en el carter (se puede ver más o menos en la foto anterior), con un sistema que no soy capaz de explicar por ignorancia pero que hace que la moto arranque espectacularmente bien siendo, de hecho, la que mejor lo hacía en la época.

Reponde bastante bien y sorprende su capacidad de giro. El único pero que le puedo poner (estética y sonido metálico aparte) es que es algo brusca, aunque es posible que se solucione con un buen piloto sobre ella.

Un vídeo de Ángel haciéndose parte de una zona del Campeonato madrileño de este año:



Yo llevé la Honda TLR 200, tan fiable como siempre. Aquí estoy replicando a Ángel en la misma zona. Es evidente quién tiene mejor estilo. No hace falta que os pronunciéis, de hecho prefiero seguir viviendo en mi mátrix.


En fin, una mañana muy agradable. Deberíamos hacer esto mucho más a menudo. No dejan de ser unas pocas horas con una productividad que pocas cosas tienen, si no contamos con una paella de marisco en Cheste, por ejemplo. Por cierto, embaularse una paella para cenar también tiene sus bemoles. Bueno, otros se cenan un arros amb ceps en Tona todos los años y no pasa nada.