martes, 7 de septiembre de 2010

El valor del dinero

El dinero, a pesar de la concepción peyorativa que se tiene del mismo desde la izquierda, es un invento intrínsecamente bueno. Es cierto que por él somos capaces de las mayores bajezas pero el problema está en nuestras miserias. Sin él sería imposible avanzar y la Sociedad seguiría malviviendo a base de trueques.

Ahora estamos en una situación en la que la falta de liquidez está estrangulando a la economía real por el ya comentado crowding out. El sector público se lo come todo. La banca recibe del BCE a un tipo muy inferior al que consigue con la compra de Deuda Pública, papel que a su vez le sirve de colateral para pedir más al Banco Central y así sucesivamente. Mientras, el pobre empresario o autónomo ve cómo sus proyectos se van al garete o cómo sus clientes no le pueden pagar por lo que cierra el chiringuito y más paro y miseria. El déficit público y su consiguiente resultado de endeudamiento, debería estar prohibido y penado con cárcel.

El asunto es que el BCE puede hacer que la rueda siga girando a base de darle a la máquina de imprimir dinero sin un respaldo real. Eso no es sólo una huida hacia adelante sino una forma de suicidarse lentamente. También es cierto que no hay porqué tener prisa. ¿Qué problema tiene esa forma de actuar?, pues que el valor facial de un billete es superior a su valor real. Y eso sólo tiene una salida natural: la inflación o, como es el caso, con un volumen tan elefantiásico (en el sentido literal) como el que se da en la actualidad, hiperinflación.

Los precios no están subiendo como deberían porque la demanda es tan pobre que la única forma de vender es bajando los precios. Ahora estamos en un momento idílico para los que tengan liquidez. Yo mismo, en cuanto me quite alguna incertidumbre que otra, me voy a por una Transporter (a poder ser roja Montesa) o una Vito en su defecto, para los traslados trialeros, que el remolque ya está pidiendo la prejubilación.

¿Qué significa ésto?, que vamos casi irremisiblemente hacia una recuperación en W. Es decir, que en cuanto la cosa mejore, aunque sea formalmente, los precios deberán reflejar el verdadero valor del dinero, es decir, los activos tendrán que apreciarse. Realmente, no será la única razón por la que se inicie la segunda V, también tendrá mucho que ver el hecho de que se está maquillando el valor de activos como los Bonos y la vivienda que están claramente sobrevalorados, es decir, nos estamos haciendo trampas en el solitario.

Cuando ese momento llegue, que será más pronto que tarde, recomiendo salir de renta fija (la tradicional, no la ligada al índice de precios) y entrar en otras inversiones. La protección tradicional contra la inflación, además de las acciones, ha sido el Oro, otros metales preciosos y materias primas. No creo que sea casualidad que, por poner un periodo cercano, durante 2009 y lo que llevamos de 2010, el oro se haya revalorizado un 41,5%. Y no todo es refugio, la subida se agudizó desde que se empezaron a imprimir billetes como churros.

Mi consejo es Telefónica, valor que da una rentabilidad por dividendo cercana al 6,5%, con resultados operativos que incorporarán la inflación y con un potencial de subida envidiable. Hay otros que dan números mejores pero no tienen la solidez de la operadora, y el riesgo tiene algo de importancia.

Como colofón, una referencia al título: el billlete que tienes en el bolsillo, vale menos de lo que indica. Gástalo ahora o inviértelo en algo que se ligue a la inflación. El timing lo dejo en manos del interesado.

lunes, 16 de agosto de 2010

Dos cotas y un destino

Las protagonistas de esta película son la 172 y la 330. Mientras una, la segunda, no me ha dado más que satisfacciones, con las excepciones que legitiman a toda regla, la primera ha sido fuente de todo lo contrario. Lo que no sabría decir es cuál es Newman y cuál Redford. La historia es que recientemente los papeles se han invertido.

Hace un par de domingos, aprovechando que estaba por aquí mi sobrino, llamé a Nacho247 (cuyo blog recomiendo para el que quiera aprender mecánica montesista: http://nacho247.blogspot.com/) que era el custodio de la 330 desde mayo (y sin una queja, el bendito) para quedar a montar y de paso liberarle un poco de espacio en el garaje, que ya tocaba. Pues la muy hija de Bultó decidió que no daba chispa y eso para un enganchado a la Coca Cola como yo es algo intolerable. El cabreo que me llevé con la moto fue considerable y de mi boca salieron ofertas de venta al por mayor de hierros. El mosqueo no era tanto por no haber podido montar ya que, para bien o para mal, es algo que está pasando a ser totalmente prescindible sino por ser la tercera vez que me llevo al bueno de Álvaro y se queda sin montar porque la moto se negaba a arrancar (antes la que le dejaba colgado era la 172). En cambio la BSA, de 1963, y sin tocarse desde diciembre, arrancó a la segunda patada. Toma Imperio decadente. Me llevé la 330 a casa a pesar de la insistencia de Nacho247 para que se la volviera a llevar. Me negué porque él no tenía ninguna culpa, al contrario.

Pero pocos días después, el bueno de Nacho me llama para decirme que de su casa no podía salir ninguna moto que no estuviera en perfecto estado de revista y casi me exigía que la devolviera a corrales para arreglar esos platinos o lo que fuera que pasase. Al final accedí a dársela con la excusa de volver a montar, esta vez sí.

Casualmente, y de ahí lo del destino, hace tres días contacté con un amigo al que no veía desde 1982 ya que se fue a vivir a Venezuela. Un tipo magnífico que ha vuelto a España huyendo de Chávez y su paraíso bolivariano. Recuerdo su 348 y cómo era capaz de hacerse una interminable recta en caballito sentado y en sexta, a una velocidad considerable. El caso, que siempre me acabo enrollando, es que le digo que se venga y por eso llevo la 172, avisándole de que no sabía si iba a funcionar más de cinco minutos.

Lo de este hombre es de juzgado de guardia. Veintinueve años sin llevar una moto de campo, ya no digo de trial, y el muy (póngase lo que se quiera) va y la maneja como si no se hubiera bajado de ella en las últimas tres décadas. Qué caballitos, cómo gira y qué poca vergüenza humillándome en público haciendo las mismas zonas que yo, pero mejor. Si es que el que nace lechón se muere cochino.

La preciosa 172 funcionó a la perfección, al menos en lo que a la electricidad se refiere, que era de lo que adolecía hasta ayer. Sí bien es cierto que se aceleraba algo, probablemente porque le entra aire por la tobera de admisión, según Nacho. A ver si va a ser eso lo que le pasa y no tiene que ver con la electricidad.

Para terminar y como no hay dos sin tres, hay una tercera Cota que me tiene frito porque no hay forma de saber qué le pasa. La preciosa y, por ahora, puñetera 247 Tambores Grandes (tambores de guerra, si sigue en ese plan). Hoy he hablado con el mecánico y res de res de momento. Veremos en septiembre, igual resurge cual 172, de la que pongo un vídeo de lo que hacía ayer sin un mal gesto





Por cierto, por fín estrené el casco y los pantalones Montesa que unos generosos Reyes Magos me dejaron en casa este año, hace siete meses ya.

Mañana salgo para Levante así que hasta septiembre se cierra la botigueta, que dice mi suegra, valenciana ella.

Saludos y hasta pronto.

miércoles, 11 de agosto de 2010

L'Aquila Negra

He redescubierto esta preciosa canción gracias a mi señora que, además de llamarse igual que la compositora, goza de un buen gusto extraordinario :-)

La canción fue compuesta por Barbara (Mónica Andrée Serf), una especia de Cecilia francesa, allá por el 63 (año de magnífica cosecha, por otra parte).













Lo que me motiva a escribir sobre esta canción son dos cosas: lo magnífica que es y lo bien versionada que está por María del Mar Bonet.

Curiosamente, sólo existe la versión en catalán y la verdad es que diría que incluso mejora al original que, lógicamente, es en francés.

Al final tenéis la letra.

Que la disfrutéis:



La letra:

L'àguila negra

Un bon dia, o potser una nit,
prop del mar jo m'havia adormit
quan, de cop, el cel s'omple de llum
i un ocell negre surt sense venir d'enlloc.

Lentament, les ales bategant,
lentament, ell anava girant.
Prop de mi, el batec s'acabà
i, com caigut del cel, l'ocell es va aturar.

Els ulls eren de color robí
i les plomes de color de nit.
I al seu front, mil raigs de to suau,
l'ocell, rei coronat, portava un diamant blau.

Amb el bec la cara em va tocar,
el seu coll em vaig trobar a la mà.
Fou llavors que jo vaig saber qui,
imatge del passat, volia tornar amb mi.

Bon ocell, porta'm amb tu al país
d'altres temps, sigues el meu amic.
Com abans, en somnis clars d'infant,
estels i més estels collirem tremolant.

Com abans, en somnis clars d'infant,
com abans, damunt d'un núvol blanc,
com abans, tu i jo el sol encendrem
i a l'illa del record la pluja llançarem...

L'ocell negre tombà els ulls al sol,
cap al cel tot d'una emprengué el vol.

lunes, 9 de agosto de 2010

Libro de la Cota 172

Como soy incapaz de mandarlo por correo, lo subo aquí y a disfrutar de él.

Saludos

http://www.mediafire.com/?atcd37d62a67nr6

miércoles, 4 de agosto de 2010

Música Indie

El concepto "indie" existe desde hace cerca de un siglo y no es más que la reacción natural que surge cuando se quiere controlar el talento, la creatividad, la libertad al fin. Por cierto, "indie" viene de independiente.

El intento de dominar un sector, en este caso el musical, no hace sino precipitar el desarrollo de lo que se quiere evitar. Así, facilitó el nacimiento de radios piratas cuyo exponente más conocido es "radio encubierta", emisora pirata que emitía desde un barco el rock que se censuraba en las radios "legales" en la Inglaterra de los años 60 (¿sólo había censura en España?) y que llegó a tener a más de la mitad de los ingleses (y de las inglesas, tranquila Bibiana) sintonizados. Hay una película que lo cuenta (The Boat That Rocked, 2009, de Richard Curtis).

Aunque "indie" es un concepto utilizado para definir música nueva, en realidad no es más que la que se hace uno mismo, sin grandes medios detrás. Música de garaje es como yo la definiría. No importa el tipo de música ni el género. Desde hace unos años cuallquiera puede montarse su estudio en casa. Apple tiene un software que se llama "Garage Band".

Ahora unas pocas canciones de otros tantos grupos, todos ellos relativamente jóvenes.

Me gustan sin más, creo que son suficientemente buenas como para no necesitar recuerdos ni nostalgias para estar en una de mis listas de reproducción:

Hard Fi: Television (2007) del disco "Once Upon A Time In The West".

Grupo inglés, con canciones mejores que ésta pero es la que elijo por la letra y porque es tan pegadiza que cada vez que la escucho no se me quita de la cabeza hasta el día siguiente. Además, a Alejandra le encanta.


The Magic Numbers: Undecided (2006) del disco Those The Brokes.

Otro grupo inglés, formado por dos parejas de hermanos con tendencia a acumular materia adiposa. Talento y buen gusto también. Magníficos instrumentistas, además.


The Thrills: You Can't Fool Your Friends With Limousines (2004) del disco Let´s Bottle Bohemia.

Irlandeses, con pocas ganas de trabajar o con las musas en huelga, porque sólo tiienen tres discos y talento no les falta. La voz del cantante, Conor Deasy, muy personal. No he encontrado un video con imágenes.


The Feeling: I Love It When You Call (2006) de su disco de debut, Twelve Stops And Home

Grupo inglés del mismo Londres. De hecho, el título del disco hace referencia las doce paradas que hace el metro entre Picadilly y la casa donde creció el líder del grupo, Dan Gillespie, en Bounds Green. No se puede enmarcar exactamente en el entorno indie pero tampoco es una herejía hacerlo. Están ahí, que se diría ahora. El disco es fantástico, tiene varias canciones realmente buenas, como Never Be Lonely o Sewn.



Hay muchas más. De momento y por no ser pesado (más pesado, quiero decir), lo dejo aquí.

miércoles, 28 de julio de 2010

Keynes, el crowding out y la estupidez superlativa e inevitable del ser humano.

Se divide el título en tres partes, todas ellas interrelacionadas. A saber:

1ª: Corría el mes siguiente al segundo 23-F, de los dos tristemente célebres en España, y más infame aún si cabe que el primero, cuando en el libro de macro de Samuelson tropecé con el concepto de demanda agregada y cuya utilización en su "Teoría general de la ocupación, el interés y el dinero" tanto rédito le dió a un tal Keynes, pretigioso economista, en mi opinión  sobrevalorado, en la década de los 30.

Decía el angelito que con gasto público se arreglaba todo, al menos a corto plazo, porque se incrementaba la demanda agregada y ello arrastraría al empleo y, por lo tanto, al bienestar.

Las escasas críticas vinieron por parte del ala liberal del pensamiento económico (liberal entendido como se hace en Europa; en EE.UU no serían "liberals", es decir, con querencia socialista, sino "libertarians").

¿Por qué las críticas?, porque según Keynes el gasto genera riqueza, independientemente del destino final del dinero empleado. Los liberales (Hayek a la cabeza, gran tipo) argumentaban que lo que se necesitaba para reactivar cualquier economía era inversión, no gasto, y que todo lo que se hiciera para financiar actividades improductivas no hacía sino empeorar el problema.

La respuesta de Keynes se limitó a un lacónico "a largo plazo, todos muertos". Entiendo que implícitamente reconocía la procedencia de las críticas mencionadas pero al final, "a mí me da igual porque yo no estaré para sufrir las consecuencias". Lo de la responsabilidad con futuras generaciones es un concepto sólo apto para carcas y retrógados, por lo visto.

2ª: Otro efecto que se desdeñó entonces ha sido estudiado posteriormente con intensidad, al menos los libros de macro de la facultad tenían capítulos enteros dedicados a ello, es el "crowding out", que no es más que el efecto desplazamiento, expulsión más exactamente, que provoca el sector público sobre el sector privado. Es decir, si el gasto público se incrementa de forma considerable, quien sufre las consecuencias directamente es el sector privado porque se le niega crédito y oportunidades porque el de zumosol ya ha puesto sus enormes posaderas en la economía.

Ahora, por ejemplo, el crédito se ha secado casi de forma absoluta para el sector privado. No hay Pyme que reciba una respuesta positiva ante una petición de crédito. Incluso una simple financiación de Fondo de Maniobra, es decir, liquidez para poder operar con normalidad, es tarea imposible. No hablo de empresas o autónomos con riesgo de impago, hoy mayor que nunca, sino empresas con negocios absolutamente viables, claramente rentables y cuyo único pecado es no tener un socio capitalista que financie esos noventa días en que tarda en cobrar (y hablo de clientes solventes). Ahora estoy inmerso en la búsqueda de dinero para una empresa y, salvo el sombrero y el látigo, nada me diferencia de Indiana Jones (bueno, quizá el porte, el mío es claramente mejor). Se ha dado el caso de recibir una negativa a un factoring con facturas emitidas por una filial del propio banco, Caja en este caso.

Esta sequía, aparentemente absurda dada la razón social de las entidades financieras que viven de prestar dinero, viene motivada principalmente por los recursos que la banca ha dedicado y dedica a la compra de Deuda Pública, es decir, de prestarle dinero al Estado para sus Planes E y demás gastos improductivos. Es decir, crowding out puro y duro.


3º: La estupidez humana es inevitable, por alguna extraña razón (quizá sea parte del castigo que llevamos a cuestas por el pecado original) y, lamentablemente, superlativa, enorme.

¿Por qué?, pues porque se ha demostrado innumerables veces que la teoría de Keynes estaba errada (más bien herrada, por la burricie que lleva de suyo). Pues a pesar de las evidencias, se sigue teniendo a J. M. Keynes como un genio de la Economía y como alguien a quien rendir pleitesía.

Esto que escribo es muy evidente ahora, en estos tiempos de crisis donde las recetas preferidas de las posiciones más intervencionistas aplauden con las orejas y le hacen la ola a la momia de Keynes como se la hacían a la de Lenin.

¿Por qué, pues, apoyar ideas probadamente equivocadas y cuyos efectos van a ser perniciosos?. Sólo hay una posiblidad, el sectarismo, que es hermano siamés de la estupidez.

No veo otra explicación.

Cuando he escrito la palabra "veo", me he dado cuenta que no he mencionado el hecho que me ha inspirado esta entrada. En el debate "La vuelta al mundo" de Veo7, un periodista de Público, impedía hablar al resto con sus gritos, clamando al cielo (coherente hasta el final) por la cerrazón de la derecha al no aceptar verdades universales como las que propugnaba el ínclito Keynes.

Quizá el problema no sea que estamos tontos, sino que lo somos.

Feliz verano para los dos o tres lectores capaces de tragarse este desahogo.

jueves, 3 de junio de 2010

El Secreto

Acabo de terminar de leer "El Secreto", de Rhonda Byrne. Me lo regalaron la semana pasada con el comentario: "me han dicho que es fantástico pero que hay que leerlo dos veces por lo menos".

Como este blog sólo lo leéis unos pocos (pero selectos, eso sí) no corro el riesgo de que lo haga quien me lo dio con toda ilusión. Digo esto porque la verdad es que, en mi opinión, no vale ni para papel de fumar porque las hojas son algo gruesas. Me ha recordado al del queso, por lo simple y por lo chorra.

La idea central, "el secreto", consiste en que basta con que pienses en algo que deseas para que se cumpla. ¿Qué razón se da para que parezca creíble?, pues por la existencia de la Ley de Atracción Universal. Si deseas algo con fuerza y piensas en positivo sobre ello, lo atraerás y ocurrirá.

Teniendo en cuenta que en estos complicados tiempos los libros de autoayuda se venden como churros y que una persona con problemas se agarra a lo que puede, entiendo el éxito que ha tenido pero me da pena que algo así pueda tener tantos seguidores. Es algo así como los chamanes a los que acuden enfermos desahuciados.

Reconozco que en algo sí estoy de acuerdo, y es que para conseguir un objetivo es necesario desearlo y centrarse en su consecución pero es imprescindible el trabajo duro, el esfuerzo y el ánimo, por supuesto sin garantía alguna de éxito. De eso no habla el libro y por ello defrauda, igual que los que dicen cómo adelgazar sin dejar de comer o de fumar sin sufrir ansiedad.  Muy propio de esta Sociedad, conseguir cosas sin esfuerzo.

Como dijo alguien, "no pain no gain" y el que diga lo contrario...es un jeta

La excepción: la lotería. Pero dada su probabilidad, como si no existiera.

Algunas perlas que pueden leerse en el libro y sólo a modo de ejemplo, que cada cual saque sus conclusiones:

-El Secreto te concede lo que deseas: felicidad, salud y riqueza
-Puedes tener, hacer o ser lo que quieras, no importa la magnitud
-El primer paso es pedir. Da una orden al Universo. Deja que el Universo sepa lo que quieres. El Universo responderá a tus pensamientos.

Llevo varias horas concentrado en una 348 y de momento ná de ná. Seguiré insistiendo a ver si el Universo se pone a ello (por favor, ya puestos que sea de la segunda serie, que a esa no se le saltaba la primera)